OpenAI ha presentado GPT-5.6, una nueva familia de modelos formada por Sol, Terra y Luna. Pero el lanzamiento del modelo es, probablemente, solo la mitad de la noticia.
La otra mitad es una reorganización considerable de la experiencia de ChatGPT: aparece ChatGPT Work, Codex se integra en la nueva aplicación de escritorio y el ChatGPT que conocíamos hasta ahora empieza a recibir una etiqueta inquietante: ChatGPT Classic.
Reconozco que, después de leer todos los anuncios, mi primera sensación ha sido una mezcla de entusiasmo y confusión. Parece que OpenAI tiene bastante claro hacia dónde quiere dirigirse, pero todavía no estoy seguro de que haya encontrado la manera más sencilla de explicárnoslo.
Sol, Terra y Luna: tres modelos para no tener que elegir entre veinte
GPT-5.6 abandona parcialmente la sucesión de nombres, apellidos, sufijos y niveles de razonamiento que hemos ido acumulando durante los últimos años.
La nueva familia queda organizada en tres categorías:
| Modelo | Función principal | | ----------------- | --------------------------------------------------------- | | GPT-5.6 Sol | Modelo insignia para tareas complejas | | GPT-5.6 Terra | Modelo equilibrado para el trabajo cotidiano | | GPT-5.6 Luna | Modelo rápido, económico y orientado a tareas más ligeras |
OpenAI explica que el número —5.6— identifica la generación, mientras que Sol, Terra y Luna serán niveles de capacidad más estables, que podrán evolucionar a ritmos diferentes. La intención parece razonable: que las personas puedan elegir en función de la inteligencia, la velocidad y el coste sin tener que interpretar un árbol genealógico de modelos.
Sol es el modelo más potente de la familia. Está orientado a programación, investigación, ciencia, ciberseguridad, uso del ordenador y tareas profesionales de larga duración. Terra pretende ofrecer un equilibrio entre capacidad y coste para el trabajo diario, mientras que Luna prioriza velocidad y eficiencia económica. Durante la presentación preliminar, OpenAI afirmó que Terra ofrecía un rendimiento competitivo con GPT-5.5 por aproximadamente la mitad de coste.
No se trata únicamente de modelos que «responden mejor». GPT-5.6 está diseñado para utilizar herramientas, ejecutar programas ligeros, procesar resultados intermedios y decidir qué acción debe realizar a continuación. Es decir, continúa la transición desde el modelo conversacional hacia el agente capaz de completar un proceso de principio a fin.
`max` y `ultra`: cuando un modelo ya no es suficiente
GPT-5.6 Sol incorpora un nivel de razonamiento denominado `max`, que permite dedicar más tiempo y computación a explorar alternativas, verificar resultados y revisar su propio trabajo.
Por encima aparece `ultra`, una configuración que coordina cuatro agentes en paralelo de manera predeterminada. Cada agente puede trabajar sobre una parte distinta del problema y combinar después los resultados. La idea es invertir más tokens, pero obtener mejores respuestas y reducir el tiempo total necesario para completar tareas especialmente exigentes.
Este detalle puede ser más importante de lo que parece. Durante años hemos entendido ChatGPT como una conversación con un único modelo. `Ultra` propone algo diferente: una pequeña organización de agentes trabajando para nosotros.
No solo estaremos eligiendo cuánto debe «pensar» la inteligencia artificial. También podremos decidir cuántos agentes queremos poner a trabajar simultáneamente.
El verdadero cambio se llama ChatGPT Work
Junto con GPT-5.6 llega ChatGPT Work, un agente capaz de trabajar con nuestras aplicaciones, documentos y archivos para producir resultados terminados.
Puede consultar información en Gmail, Google Drive, Slack, Microsoft Teams, SharePoint, calendarios, sistemas de gestión de proyectos y otras herramientas conectadas. A partir de ese contexto, puede crear documentos, presentaciones, hojas de cálculo, análisis, aplicaciones web y sitios interactivos. También puede dividir un objetivo en diferentes pasos y continuar trabajando durante horas, mientras la persona supervisa su progreso y aprueba las acciones importantes.
Work incorpora además:
Un navegador integrado. Acceso a archivos y aplicaciones locales desde el escritorio. Uso del ordenador para hacer clic, escribir y mover archivos. Tareas programadas. Automatizaciones activadas por horarios, eventos o cambios. Creación de documentos, presentaciones, hojas de cálculo y sitios web interactivos.
Aquí empieza parte de mi confusión.
Porque ChatGPT Work no parece una simple función añadida a ChatGPT. Parece el intento de convertir ChatGPT en un entorno de trabajo completo.
Hasta ahora acudíamos a ChatGPT, manteníamos una conversación y copiábamos el resultado a otra aplicación. Con Work, OpenAI pretende que la investigación, la consulta de fuentes, la creación del documento, su revisión y la actualización posterior ocurran dentro del mismo entorno.
¿Qué sucede entonces con Codex?
La aplicación independiente de Codex se fusiona con la nueva aplicación de escritorio de ChatGPT. Codex conserva su espacio especializado, con edición sobre diferencias de código, revisión de pull requests, proyectos con varios repositorios, uso del terminal y capacidades avanzadas para manejar el ordenador. Las personas que ya utilizaban Codex pueden incluso configurarlo como vista predeterminada y mantener su icono como el de la aplicación principal.
Sobre el papel, la nueva aplicación tendrá tres grandes espacios:
| Espacio | Uso probable | | --------- | --------------------------------------------------------------------------------- | | Chat | Conversar, preguntar y resolver peticiones inmediatas | | Work | Delegar tareas y procesos profesionales generales | | Codex | Ejecutar flujos técnicos, proyectos complejos y trabajo avanzado con herramientas |
Sin embargo, esta separación tampoco es completamente limpia.
Work puede completar tareas complejas durante horas. Codex ya no se utiliza exclusivamente para programar. De hecho, OpenAI reconoce que más de un millón de personas lo emplean para trabajos ajenos al desarrollo de software. Además, gran parte de la tecnología de Codex es precisamente la que permite que Work actúe sobre herramientas, archivos y aplicaciones.
Mi interpretación provisional es que Work será la interfaz simplificada para delegar trabajo, mientras que Codex será el entorno avanzado para controlar cómo se realiza ese trabajo.
Simplificada no significa limitada. Work puede acometer proyectos muy complejos, pero presenta la experiencia de una forma más próxima a «dime qué necesitas y me encargo». Codex, en cambio, parece pensado para quienes necesitan inspeccionar archivos, controlar entornos, revisar cambios, intervenir en la ejecución y organizar procesos con mayor granularidad.
¿Desaparecerá el ChatGPT clásico?
OpenAI no ha anunciado oficialmente la desaparición del chat convencional.
De hecho, Chat continuará existiendo junto a Work y Codex en la nueva aplicación. Sin embargo, la versión anterior de la aplicación de escritorio pasará a llamarse ChatGPT Classic.
Y ya sabemos lo que suele significar la palabra Classic en tecnología.
No implica necesariamente una retirada inmediata, pero sí sugiere que el producto ha dejado de representar el futuro de la plataforma.
Todo parece indicar que el chat tradicional irá perdiendo centralidad. Probablemente seguirá disponible como la forma más rápida de realizar una consulta, pero la experiencia principal se desplazará hacia una aplicación unificada construida alrededor de proyectos, archivos, herramientas, agentes y tareas de larga duración.
Incluso podría decirse que, aunque el nombre general seguirá siendo ChatGPT, buena parte de la nueva interfaz parece heredar la filosofía de Codex.
Por eso no descartaría que terminemos viendo algo parecido a esta organización:
Chat, para conversar. Work, para delegar. Codex*, para construir y controlar.
De escribir prompts a dirigir proyectos
Para quienes nos dedicamos a recopilar, estudiar y compartir prompts, este cambio resulta especialmente relevante.
Un buen prompt ya no será únicamente una pregunta bien escrita. Cada vez se parecerá más a un briefing de proyecto.
Tendremos que especificar:
1. El objetivo final. 2. Las fuentes y aplicaciones que puede consultar. 3. Las restricciones que debe respetar. 4. Los entregables esperados. 5. Los criterios para evaluar la calidad. 6. Los momentos en los que debe detenerse y pedir aprobación.
En el ChatGPT clásico, un prompt generaba una respuesta.
En Work o Codex, un prompt puede iniciar un proceso compuesto por búsqueda, análisis, navegación, creación de archivos, validación y entrega. La ingeniería de prompts se acerca así a la dirección de agentes.
Probablemente tendremos que dejar de pensar únicamente en «qué respuesta quiero recibir» y empezar a plantearnos «qué proceso quiero que ejecute».
Confusión razonable, expectativas elevadas
La nueva organización tiene sentido cuando se observa desde lejos:
Tres modelos fáciles de identificar. Una aplicación única. Un espacio conversacional. Un agente general para el trabajo. Un entorno avanzado para tareas técnicas. Diferentes niveles de razonamiento según la complejidad.
Pero cuando nos acercamos aparecen las dudas.
¿Dónde termina Work y empieza Codex? ¿Por qué Codex sigue llamándose Codex si ya no se limita al código? ¿Cuándo merece la pena usar Sol en lugar de Terra? ¿Qué ocurrirá exactamente con ChatGPT Classic? ¿Será Chat simplemente una versión rápida de Work o continuará siendo un producto con personalidad propia?
De momento no tengo respuestas definitivas.
Sí tengo la impresión de que OpenAI está intentando dejar atrás la imagen del chatbot que responde preguntas. Quiere que ChatGPT sea una plataforma capaz de comprender un objetivo, acceder al contexto necesario, ejecutar acciones y entregar trabajo terminado.
Puede que durante unos meses tengamos que convivir con nombres nuevos, interfaces solapadas y cierta sensación de no saber exactamente qué modo debemos seleccionar.
Aun así, espero lo mejor.
Porque, si la integración funciona como promete, GPT-5.6 no será solamente un modelo más inteligente. Podría representar el momento en el que ChatGPT deje de ser una página en la que escribimos preguntas y se convierta, definitivamente, en el lugar desde el que organizamos y ejecutamos nuestro trabajo.
Y eso sí sería un cambio mucho mayor que pasar de GPT-5.5 a GPT-5.6.
